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9月26日 Guapaaaa!!! -¡Guaaaaaaapa! Era el bramido que procedía del interior de una Ford Transit. El destinatario de tan original elogio era una muchacha menuda con gafas de pasta, falda y un culo respingón que no había pasado desapercibido. Apenas giró la cabeza para mostrar su desagrado mientras paseaba soñando con parecerse algún dia a Patricia Conde. El emisor de la llamada de la selva se asomó desde el vehículo. Un mono de trabajo apenas cubría un torso entre corpulento y fofo, coronado por una cabeza escasa de pelo y bronceada por horas de sol a la intemperie. A su lado, un chavalillo magrebí reía la gracia mientras sorbía de un botellín y masticaba un bocata de panceta. No!, no se trata de un documental de National Geographic pero casi, ocurrió hace apenas unos días mientras salía de mi portal. Un auténtico safari urbano protagonizado por una especie en extinción, el albañil piropeador. ![]() Ay! los obreros, esos Cyranos modernos... La crisis no sólo nos priva de puestos de trabajo, sino de espectáculos antropológicos de gran calibre. El sector de la construcción, sobre el que se sustentaba nuestra sociedad dominguera, era el campo de batalla donde verdaderos titanes se rompían el espinazo construyendo chalets en Torrevieja. Era un trabajo en el que el inmigrante parecía sentirse útil en un país de acogida que disfrutaba del boom inmobiliario como un chaval con zapatillas nuevas. No deja de ser curioso que en nuestra infancia siempre hubiera fascinación por el mundo del andamio y la obra. Recuerdo que quien se pavoneaba de poseer un Pontiac de Majorette era humillado por el que tenía una grúa de pluma en miniatura. Y que decir de las herramientas, o el hecho de edificar faraónicas construcciones de Lego. Jugábamos al ordenador o a la consola y los Mario Bros eran nuestros héroes curritos aunque optaran por la fontanería. Sin embargo, nuestras fantasías juveniles no se correspondían con la realidad. El currito, un tipo curtido por actividades deportivas tan edificantes como el lanzamiento de escombros, echaba horas en la obra mientras que sólo de vez en cuando se daba una alegría por la presencia estimulante de alguna dama en los aledaños. La frontera entre la galantería y la ordinariez se difuminaba convirtiendo los instintos primarios en poesía en apenas segundos y sólo la maciza de turno emitía su veredicto definiendo un humbral entre halago y acoso sexual. ![]() ¡Moooza tienes dos ojos como dos sartenes... cuando los veo se me fríen los huevos!
La reforma, la necesidad del plato de ducha y otras pequeñas chapuzas domésticas siguen regenerando el gremio del albañil pero el parón de la gran construcción nos impide seguir de nuevas secuelas de La bella y la bestia. La virulenta persecución que se ha hecho del piropo es especialmente dura aún cuando todavía la fantasía sexual del bello bruto sigue vigente con o sin coca-cola light. El halago debilita pero ¿no es bonito reconocer lo bello? Y para entrar en materia, qué mejor que un clásico repertorio de piropos, nada mejor para quedar bien que soltar uno en el momento oportuno: 1. ¡¡¡Me gustaría que fueses un pollo para meterte el palo por el culo y hacerte sudar!!! 2. ¡¡¡Morena!!! ¡¡¡Qué necesitas señalización!!! ¡¡¡Qué con tantas curvas, uno se mata!!! 3. ¡¡¡Si estás así de verde, cómo estarás de madura!!! 4. ¡¡¡Tanta carne y yo en cuaresma!!! 5. ¡¡¡Hay qué curvas!!! ¡¡¡Y yo sin frenos!!! 6. ¡¡¡Dime quién es tu ginecólogo para chuparle el dedo!!! 7. ¡¡¡Mozaa!!! ¡¡¡Tienes dos ojos como dos sartenes que cuando te los miro se me fríen los huevos!!! 8. ¡¡¡Niña!!! ¡¡¡Estás más apretada que los tornillos de un submarino!!! 9. ¡¡¡Quién fuese bizco para verte dos veces!!! 10. ¡¡¡María!!! ¡¡¡Tienes unos ojos que..., que..., que te comería todo el coño!!! 11. ¡¡¡Si fueras barco pirata te comería el tesoro que tienes entre las patas!!! 12. ¡¡¡Señora!!! ¡¡¡Le cambio la hija por un piano y así tocamos los dos!!! 13. ¡¡¡Sería capaz de follarme a tu perro para entrar en tu familia!!! 14. ¡¡¡Estás tan buena que te haría un traje de saliva!!! 15. ¡¡¡Con ese culo te invito a cagar en mi casa!!! 16. ¡¡¡Si me caigo ya se donde agarrarme!!! 17. ¡¡¡Preciosa!!! ¡¡¡Con esa mirada tan dulce me dan ganas de chuparte un ojo!!! 18. ¡¡¡Mozaa!!! ¡¡¡Si tu culo fuera un banco te la metería a plazo fijo!!! 19. ¡¡¡Eso son carnes y no las que hecha mi madre al cocido!!! 20. ¡¡¡Eres más enrollada que las pelotas de mis pinreles!!! 21. ¡¡¡Estas tan buena que te comería con ropa y todo, aunque estuviera un mes cagando trapos!!! 22. ¡¡¡Eso si es un culo y no lo que quita mi madre a los tomates!!! 23. ¡¡¡No te lo vas a creer, pero yo hace 30 segundos era maricón!!! 24. !!! Con un culo tan bonito tienes que cagar bombones!!! 25. ¡¡¡Te comería y me cosería el culo para no cagarte!!! 26. ¡¡¡Guapa!!! ¡¡¡Que meas colonia!!! 27. ¡¡¡Si tu fueras mi madre, mi padre dormía en la escalera!!! 28. ¡¡¡Guapa!!! ¡¡¡Te voy a dar raboterapia!!! 29. ¡¡¡Tienes un polvo que no te lo quita ni el "Centella"!!! 30. ¡¡¡No tengo pelos en la lengua porque tú no quieres!!! 31. Bueno, ¿qué? Digo alguna tontería o me la chupas aquí mismo. 32. ¡¡¡Los que se echan un paja pensando en tí mueren de sobredosis!!! 33. ¡¡¡Dime cómo te llamas y te pido para los Reyes!!! Y para despedirnos, algo de Muse: 7月3日 El sexto Mandamiento"No cometerás actos impuros" reza el sexto mandamiento, se ve que Dios estuvo atento a que tam pronto como el primer hombre consiguió tener un dedo oponible le dió por darle un uso indebido, lo que coloquialmente conocemos como paja (entre otros muchos apelativos: manuela, gallarda, 5 contra 1...). El caso es además de incumplir un mandamiento, y siempre según los curas, estabarías además provocandote una cegera entre otras peligrosas calamidades.
Si amigos, es pecado!!
El caso es que la práctica del onanismo (lo digo por experiencia propia) no tiene nada de peligroso a priori, salvo casos extremos de dimorfismo pajeril (quien no ha visto alguien con el músculo pajero hiperdesarollado?), abrasiones cutaneas debidas al constante raspado (también se pueden ver callos monumentales), alteraciones metabólicas como anemia o deshidratación (debidas también a la perdida constante de fluidos entre otras cosas), y en casos extremos podemos ver casos de bizqueo permanente en ciertos individuos, debido al sobre esfuerzo que le impone la practica religiosa del onanismo. Tambien se ha observado el sindrome de los ojos en blanco, cuando estos llegan al cenit mistico en su practica religiosa diaria (afortunadamente de estos hay pocos, sino peligraría la especie humana) Ejemplo de dimorfismo debido la práctica constante del onanismo El caso es que he llegado a descubrir que si se practica durante muchos años de forma repetitiva el santo
ritual de santificacion del miembro puede perder su encanto y tornarse
monotono, cuando pasa eso no basta hecharte crema hidratante en las manos para
entrar en accion, antes se necesita un pre-calentamiento, un momento
para autoseducirse ya que el amarse a uno mismo no es solo sexo tambien
debe haber romance y caricias, para evitar que Manuela se sienta como
una ramera. He aqui algunos consejos:
Pero no todo el monte es orégano y la paja ha evolucionado y tiene diferentes de motivos para hacerse una, he aquí unos cuantos:
Recuerda los consejos de tu madre:
Hay que ser limpios!! Un último dato que nos tranquilizará a todos es que recientes estudios la práctica del onanismo (aunque la práctica en pareja como mínimo sería mejor)r educe la posibilidad de cancer de próstata, otra razón más para dedicarnos un rato a solas cada día.Y para terminar un temita, no tiene nada que ver pero mola... 4月17日 Achtung Zombies!!¿Que dónde están los zombis? Por todas partes torpeinsensato Viendo estos dias unas cuantas películas me he dado cuenta de que la ciencia avanza a pasos agigantados mientras tú, pobre infeliz, observas los acontecimientos desde la comodidad de tu sofá. ¡Pero cuidado! ¡No te duermas! Miles de peligros acechan en la oscuridad de su jardín. Escucha atentamente, extrañas criaturas merodean los alrededores de tu cálido hogar en busca de una rendija por la que colarse. ¡Son los zombis! También conocidos como no-muertos, muertos vivientes, medio muertos. Da igual que sea una nave de Venus, un virus o problemas de radiación, cuando los zombis caminen no harán distinciones. Están llamados a dominar el mundo y lo que nos queda a nosotros, los vivos, es no serles un plato fácil de conseguir. El enemigo no es Al-Qaeda, ni EEUU, ni Corea del Norte. No, no y mil veces no. El enemigo ahora duerme bajo tierra, pero puede que también a nuestro lado. Llegado el momento quien sabe si me agradeceras estos consejos.
Un kit como este de supervivencia siempre debería estar a mano Todos hemos pensado alguna vez viendo películas de zombis que los protagonistas son imbéciles. Y lo mas probable es que así sea. Cuando por primera vez se acerca un tambaleante zombi a nuestros amigos los protas, éstos no dudan en acercarse a "ayudar al pobre borracho" como los buenos samaritanos que NO son, mientras les gritamos que corran de una jodida vez. Nunca falta el listillo que dice a media película "¡Menudo estúpido! Si yo fuese él los dejaría a todos atrás y que se jodan". Pero ésa es la herramienta que usan las pelis de terror para darnos más miedito: que los protagonistas cometan locuras cuando sus vidas peligran.Y es normal que por ello pensemos que ante una hecatombe de características bíblicas como es un apocalipsis zombi, creamos que somos los más capacitados para la supervivencia de la humanidad. Falso, falso y falso. Esa es la primera prueba de que seré yo quien te meta una bala en la cabeza porque serás el primero en convertirte en un tambaleante muerto viviente. Contra los zombis el Ego no puede hacer nada. Da igual que creas que eres el mejor en lo que haces. Tienes que demostrar que ERES el mejor en esa situación. Las leyes naturales se invierten cuando un maldito cadáver comedor de cerebros persigue tu cabeza para hacerse un sabroso tentempie nocturno. Pero por suerte para tí voy a compartir mi sabiduría y mis conocimientos recopilados a lo largo de meses de incesante paranoia por el bien de la supervivencia humana, contigo, inepto mortal. Una manera imprescindible de poder sobrevivir a un ataque zombie es estar SIEMPRE preparado para lo peor. ![]() ¿Qué hay hacer si se le acerca este sujeto? a)Preguntarle
la hora.
b)Acarciarle detrás de la oreja (si tiene). c)Huir ¡Pero qué haces leyendo ésto alma de Dios! ¡Huye! ¡Huye! ¡HUYEEE! ¿Una maldicion vudú? ¿Brujería? ¿Un virus transportado por un meteorito? ¿Desechos nucleares? ¿Investigaciones genéticas en un laboratorio de Nevada? ¿Una salchicha en mal estado? ¿El día del juicio final? ¿Importa en verdad conocer el origen? Cualquiera es válida, pero recuerda una sola cosa: Nunca, pero nunca, te dediques a pensar más de dos segundos seguidos sobre el tema o lo próximo que verás será un tío putrido saludarte. Este consejo vale su peso en oro. De todas formas no te servirá de nada saber que cuando le estás ensartando el paraguas con pericia en el ojo a tu simpática vecina porque trata de devorarte el cerebro, estás actuando de esa manera tan poco educada contigo por culpa de un baño de rayos cósmicos. Concéntrate, respira hondo, recuerda esas horas bien invertidas delante del ordenador jugando al Doom, al Resident Evil, o al Half Life (y mi madre se quejaba por jugar todo el día... son simuladores). Tú gozas de una ventaja, ha visto decenas de películas sobre zombis, sabe lo que no hay que hacer. Pero por si hay algún despistado aquí le recomendamos una serie de pautas a seguir: Regla número Uno: No te quedes petrificado 11月28日 Napoleones de Fin de Semana Como ultimamente estoy en plan vao, voy a aprovechar para colgar un artículo de Arturo Pérez Reverte que en su momento me encantó aunque ahora ya no le doy tanto a los wargames... Ahí va: Los napoleones del fin de semana Hay un brillo inquietante en sus ojos cuando acuden cada sábado a la cita. Llegan uno tras otro, casi furtivamente, con sus cajas y reglamentos bajo el brazo, como los miembros de una cofradía clandestina, dispuestos a poner patas arriba la Historia. Algunos son tipos tímidos, solitarios. En apariencia, incapaces de matar una mosca. Pero fíate y no corras. Bajo su aspecto gris ocultan un corazón de tigre, y cada fin de semana deciden sobre la vida y la muerte de miles de seres humanos. Saben de heroísmo, y de coraje; y de encajar impávidos los azares del destino y de la guerra, tal vez más que muchos de esos militares de verdad que a veces se cruzan por la calle, con su uniforme y sus medallas que a ellos les hacen sonreír disimulada, esquinadamente, con mueca de viejos veteranos. Los jugadores de los llamados wargames o juegos de guerra de salón nada tienen que ver con el militarismo, o las ideologías. Del mismo modo que unos juegan al tenis, otros al póker, y otros a la herencia de Tía Ágata, los aficionados al asunto, que es una especie de ajedrez pero a lo bestia, reproducen sobre tableros, con las fichas apropiadas, situaciones estratégicas o tácticas de la Historia; y basándose en complicados reglamentos, intentan darle las suyas y las de un bombero a Rommel, por ejemplo, en El Alamein; o compartir gloria con Napoleón en Austerlitz; o dar la vuelta a la tortilla haciéndole la puñeta a Aníbal en Tresino, Trebia, Trasimeno y Cannas. La forma usual es un terreno reproducido en detalle sobre grandes tableros, y allí, con piezas, soldaditos de plomo o fichas adecuadas, se desarrollan los acontecimientos históricos y sus variantes, en largas operaciones de un realismo asombroso que llegan a durar horas, e incluso días. Como masones, los adictos al género intercambian informaciones, reglamentos, experiencias. Hay especialidades, por supuesto: artistas del combate táctico a nivel de pelotón, capaces de batirse casa por casa durante días en los alrededores de la fábrica de tractores de Stalingrado, y genios de la logística que llevan tercios a Flandes por el camino español de la Valtelina entre las diez de la mañana y las ocho de la tarde de un mismo día. A algunos les gusta reunirse en grupos, haciéndose cargo cada uno de un bando, o un cuerpo de ejército, o de una simple unidad de infantería; y otros prefieren habérselas de tú a tú con el tablero, o con la pantalla del ordenador, que facilita el juego a solateras. En cuanto a sexo, predomina el masculino; aunque no faltan excepciones, como la novia de mi amigo Miguel -el hombre que más cargas de caballería ha ordenado en la historia de la Humanidad- , que es una moza dulce y apacible hasta que el fin de semana, ante el tablero, se convierte en una despiadada y lúcida táctica, capaz de cañonearse peñol a peñol con el Victory, o putear al general Dupont en Despeñaperros hasta que el maldito gabacho pide cuartel y misericordia. Son la leche. Cuando los ves descargar adrenalina en sus excitantes aventuras finisemanales, compruebas asombrado cómo se transforman ante el tablero para compensar otra vida a menudo monótona, tal vez insustancial. De pronto, inclinados sobre los hexágonos del mapa, considerando los factores de movimiento entre Washington y Gettysburg o la potencia de fuego de una división Panzer en los campos embarrados de Smolensko, les aflora toda la seguridad, toda la pasión, todas las cualidades buenas o malas reprimidas en el día a día: abnegación, buen juicio, crueldad, rapidez, egoísmo, iniciativa, sacrificio. Y comprendes que resulta imposible saber lo que cada ser humano, incluso el de apariencia más torpe, bondadosa, malvada o gris, atesora en su corazón o su cabeza. Y además, comprendo el placer personal intenso, fascinante, de hacerle trampas a la Historia. De romperle los cuernos a Bismarck en Sedán, o destrozar los cuadros escoceses en Waterloo. O volver a la oficina el lunes por la mañana y dirigirle al imbécil de tu jefe una sonrisa enigmática que él nunca entenderá, ignorante del momento de gloria infinita que viviste a las tres de la madrugada de ayer, cuando, tras doce horas de combate, encendiste con mano temblorosa un cigarrillo para contemplar desde el alcázar del Santísima Trinidad, entre los mástiles derribados y los pasamanos hechos astillas, como ardía la escuadra inglesa frente al cabo Trafalgar.
Arturo Pérez Reverte, El Semanal, 1996
Y después de esto una melodía tranquilita (de Radiohead)... 10月2日 Volveré.. (y volví)
A quién no le gustaban de pequeño las peliculas típicas donde un héroe
(ya sea superheroe, superagente o lo que sea) se dedica a enfrentarse a
las fuerzas del mal dirigidas y personificadas por un siniestro
individuo. A todo el mundo le gustaban esos heroes que enfrentaban a
sus enemigos sin sudar ni perder la sonrisa y se llevaban a las chicas
de calle.El caso es que a mi ya desde pequeño (tal vez por algún mal
congénito) siempre me dió lástima el malo, ese pobre inadaptado, es que
nadie se da cuenta de lo ingrato de su labor?. Para empezar hay que escoger bien el nombre, algo que imponga respeto, ejemplos típicos son Doctor Doom, Doctor Maligno (para ponerte el doctor no hace falta tener doctorado y mola), Terminator, Apocalipsis, Esqueletor, Freezer.. cosas así por el estilo, Si no eres una persona ocurrente siempre puedes verte peliculas de hollywood ellos seguro que tienen más imaginación que tu. Después va escoger el tema, el uniforme y esos rollos, puedes optar por uniformes coloristas horteras (en plan los malos de la serie de batman) o tienes la opción de las fuerzas de la oscuridad con colores sombríos, en mi caso contrataré un diseñador con talento para crear uniformes originales para mis Legiones del Terror, no usaré baratos uniformes de rebajas que les hagan parecer tropas nazis, soldados romanos, o salvajes hordas mongoles. Todos fueron derrotados al final y yo quiero que mis tropas tengan una disposición más positiva. Los mutantes deformes y los bichos raros psicópatas tendrán su lugar en mis Legiones del Terror. Sin embargo antes de enviarles en importantes misiones secretas que requieran tacto y sutileza, buscaré alguien igualmente cualificado que llame menos la atención.
Aquí tenemos un supervillano Y cómo no, no puede faltar una guarida, ya sea una isla volcánica o una base subterranea abandonada por los nazis... claro que hay que pagarla o te crees que te la iban a regalar. El tema del capital inicial está jodido pero en mi caso siempre confié en que algún dia me tocara el Euromillones. A partir de ahí y con la ayuda de mi amigo el científico loco me dedicaría aterrorizar a todo diso... pero eso si intentaría no los clásicos errores de otros villanos y seguiré el siguiente decálogo:
- Cuando capture al héroe, me aseguraré de capturar también a su perro, mono, hurón o cualquier animal asquerosamente listo capaz de roer cuerdas y coger llaves. - Nunca me recrearé en el sufrimiento de mi enemigo antes de matarle y si es necesario huir, nunca me pararé para posar dramáticamente y declamar una frase. - En mi guarida los conductos de ventilación de mi guarida serán demasiado pequeños para gatear por ellos. Tampoco incluiré un mecanismo de autodestrucción a no ser que sea absolutamente necesario. Si es necesario, no será un gran botón rojo con una etiqueta que diga Peligro: No Pulsar. El gran botón rojo, sin embargo, disparará una ráfaga de balas sobre cualquiera lo bastante estúpido para usarlo. De igual forma, el botón ON/OFF no estará claramente marcado como tal. - No tendré un hijo. Aunque su irrisoriamente mal planeado intento de usurpar mi poder fallara fácilmente, podría proveer una distracción fatal en un momento crucial. - A pesar de su probado efecto anti-stress, no caeré en las carcajadas típicas de maníacos. Cuando estés ocupado en eso es demasiado fácil no darse cuenta de desarrollos no esperados que un individuo más atento podría percibir. - El héroe no tendrá derecho a un último beso, último cigarrillo, o cualquier otra forma de última voluntad. De todos modos, puede preguntársele si quiere algo de eso. Cuando diga lo que quiere, le soltaré una buena torta y le diré que no. - Cuando mis guardias se separen para buscar a los intrusos, lo harán como mínimo por parejas. Y serán entrenados de tal forma que si uno desaparece misteriosamente, el otro dará la alarma inmediatamente y pedirá refuerzos en lugar de buscarlo estúpidamente. - Si estoy cenando con el héroe, pongo veneno en su copa y me tengo que ausentar por cualquier razón, pediré nuevas bebidas en lugar de intentar adivinar si ha cambiado las copas de sitio. - Si mis tropas más débiles no consiguen eliminar al héroe, enviaré a mis mejores tropas en lugar de perder el tiempo mandando tropas de capacidad cada vez mayor mientras él las derrota y se acerca más y más a mi fortaleza. Instruiré a mis Legiones del Terror para que ataquen al héroe en masa, en vez de hacerlo por parejas o en solitario mientras los demás esperan, y lo harán todos a la vez. - Si el héroe huye y sube al tejado, no lo perseguiré para luchar con él e intentar tirarle. Tampoco lucharé con él al borde de un abismo (y nunca, por supuesto, si es en mitad de un puente de cuerdas sobre un río de lava). Si estoy luchando con el héroe encima de una plataforma móvil, le he desarmado y estoy a punto de matarle y veo que él se tira al suelo, yo también me tiraré al suelo, en lugar de girarme con curiosidad para ver lo que él ha visto. "Verdad, ¿mini-yo?" Y para despedirme nada mejor que otro video de Rammstein (las imágnes son de los juegos olímpicos de Berlín, ya que estamos hablando de villanos y cosas de esas).
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